Si bien nosotros nos dedicamos casi con exclusividad a la fotografía de producto, no podemos evitar la tentación de cubrir un recital cuando nos ofrecen hacerlo, ya que nos representa un “cambio de aire” y por sobre todas las cosas, nos divierte. Esa atracción pasa por encontrarnos frente a un desafío técnico y estético totalmente distinto al que se nos plantea en el estudio, y utilizaré esta nota con el fin de ser útil para aquellos que en algún momento incursionen por este tipo de actividad.
El primer punto a considerar es el fotografiado debido a que no se trata de un elemento estático y “controlable” que movemos o acomodamos a nuestro antojo, sino que trabajamos con un personaje famoso o conocido popularmente al que posiblemente tendremos la obligación de estudiar, es decir, interiorizarnos de su trayectoria, tipo de música que realiza, vestimenta que utiliza, “tiks” o “muecas” que eventualmente efectúa sobre el escenario, etc. Por que estudiarlo?, por que ello nos facilitará el desarrollo del trabajo, y apoyados por el análisis previo del lugar sabremos con más claridad cuales serán los mejores ángulos en donde posicionarnos, sin molestar al espectador pero a su vez sin perder los puntos de encuadre adecuados que nos garanticen fotos donde mas allá de una “linda imagen” logremos reflejar en ella la personalidad del artista.
El equipo
Aquí tengamos en cuenta que se trata de “tomas de acción”, por lo que aconsejamos un equipo resistente y profesional que soporte los avatares del uso no tan delicado y dedicado como en el estudio. En nuestro caso utilizamos una Nikon D300 y para asegurarnos autonomía durante todo el recital le adicionamos el grip. En cuanto a ópticas, yo estoy usando generalmente un zoom 18-55mm con VR y mi socio Rodolfo, un 18-200mm VR, para tener imágenes con mayor acercamiento, aunque no es de menor importancia el resultado que obtenemos al utilizar el normal de 50mm, f1.8. Nos proporciona una excelente calidad y definición de borde y sobre todo mucha LUMINOSIDAD, en situaciones en las que no se nos permite el uso de flash. También tengamos en cuenta que en una cámara con sensor DX el factor de x 1,5 nos “convierte” nuestro normal en un pequeño tele de 75mm, en síntesis, inmejorables posibilidades técnicas!!
La iluminación
Con respecto a la iluminación, lamentablemente en la mayoría de los locales, no se nos permite utilizar flashes, salvo cuando eventualmente nos piden hacer una toma del artista dentro del camarín o alguna toma institucional en donde lo retratamos con empresarios, auspiciantes o amistades. Por ello solo contamos con las luces dispuestas sobre el escenario, que en regla general nunca están acomodadas para beneficio nuestro, sino obviamente para apoyar la rutina del artista.
Bajo estas circunstancias un factor en contra que tenemos que tener presente es la escasa luminosidad de los zoom. Para aquellas secuencias en las que trabajen con lentes de distancia focal variable, aconsejamos activar el reductor de vibraciones (en Nikon se llama VR) el que nos permitirá obturar hasta con 3 velocidades mas lentas que una óptica estandar y en la medida que la iluminación nos obligue, ir modificando la sensibilidad. En las tomas que aquí mostramos a modo ilustrativo, fuimos variando generalmente ese valor. Si en Photoshop las ampliásemos a “píxeles reales” visualizaríamos una notable perdida de calidad, similar a la producida en las imágenes tomadas en negativo de idéntico ISO, pero como sostengo y enseño a mis alumnos, en fotografía siempre deberemos tener en cuenta antes de hacer “Clic” que fin tendrá la foto, es decir aplicar los ISO, calidad y tamaño de imagen que correspondan a la calidad y tamaño de impresión. No es lo mismo una foto para presa y web institucional, como son estos casos, a aquellas fotografías destinadas a catálogos de alta calidad o gigantografías.
Datos técnicos
Toma 1: Archivo JPG, Tamaño grande. F4.8, Vel. 1/25. D.F 32mm, ISO 800.
Toma 2: Archivo JPG, Tamaño grande. F5.6, Vel. 1/25. D.F 55mm, ISO 800.
Toma 3: Archivo JPG, Tamaño grande. F5.6, Vel. 1/25. D.F 200mm, ISO 1600.
• El autor es director del Estudio Fotográfico Lagioia & Asoc. Las tomas 2 y 3 son propiedad de A. Lagioia. La número 1 de R. Lagioia.