Notas de Multimagen - Reportajes - Homenaje a André Kertész en el ICP “La luz es la verdadera protagonista de la fotografía” :  : Al recorrer las salas del Centro Internacional de Fotografia viendo la gran retrospectiva de Kertesz, me vino a la memoria el privilegio que tuve de conocerlo y atender su última exposición, realizada en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, unos mese - Multimagen: Fotografia clasica, fotografia digital y fotografia experimental. Suscribase a nuestro Boletin
 
» Suscribite:

el sitio de la fotografía
Multimagen El Sitio de la Fotografia en español. Arte y fotografia en la Red
Notas  »  ...
» Noticias | » Reportajes | » Publicaciones | » Biografias | » Tecnicas

Homenaje a André Kertész en el ICP “La luz es la verdadera protagonista de la fotografía”

09/05/2006 • Adriana Bianco Especial desde New York

Puntua el articulo: 1 2 3 4 5
4858 visitas  

Al recorrer las salas del Centro Internacional de Fotografia viendo la gran retrospectiva de Kertesz, me vino a la memoria el privilegio que tuve de conocerlo y atender su última exposición, realizada en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, unos mese

La exposición realizada por el ICP, enfoca todas las épocas del fotógrafo reuniendo más de 100 fotografías entre 1918 y1985. Siguiendo ese itinerario cronológico, se puede observar que desde sus comienzos generó un estilo personal, enfocado hacia lo testimonial con una visión poética de la realidad.
 La exposición abarca los períodos de su obra: Años tempranos en Budapest-1918-25; París-1925-27 y París 1928-36; Distorsiones-New York-1936-1961 y New York-1962-1985, finalizando con la Serie Polaroid SX-70.
 Nacido en Budapest en 1894 y graduado en su Escuela de Comercio, comenzó a realizar fotografías de lo cotidiano muy tempranamente, en 1912, hasta que fue llamado a servir en el ejército Austro-Húngaro durante la Primera Guerra Mundial. Herido en 1915, convalece en un hospital donde realiza la que, de alguna manera, está considerada como la imagen que inicia la modernidad en la fotografía, donde se ve a un nadador sumergido en una piscina.
 Sus primeros trabajos, de pequeño formato, muestran un Budapest nostálgico Asimismo las fotos de su hermano Jeno manifiestan su preocupación por la luz y sus matices.
 Luego, en 1925, se muda a París, ciudad que lo deslumbra. Sin embargo, nunca cae en estridencias y, por el contrario, agudiza su visión y explora con su cámara Leica el llamado “reportaje humanista”, que lo tiene entre uno de sus creadores. Ahí conoce a Henri Cartier Bresson, Robert Capa y Brassaï, siendo el mentor de esa gran generación de fotógrafos que marcaron, como nunca jamás, el desarrollo de la fotografía testimonial.
 Su técnica se vuelve más rigurosa y asume la profesión publicando en diarios y  revistas,  como  Vu, Art et Médécone, Sunday  Times,  Berliner  Illustrirte Zeitung. Ese es el momento de su consagración como uno de los fotoperiodistas más importantes de Europa.
 En 1936 es contratado por Keystone Studios de New York y se traslada a los Estados Unidos junto a su esposa. Aunque el contrato era apénas por un año, la situación europea con el avance del nazismo hizo que se quedara en América. Se vincula entonces con las editoriales Harper’s Bazaar, Vogue, Collier’s, House and Garden, etc., además de establecer un estudio. Colabora en exposiciones en el MOMA, el Instituto de Arte de Chicago y el Metropolitan. En 1944 adquiere la ciudadanía estadounidense.
 Además de trabajar para diversas publicaciones, explora con la Polaroid una serie de fotos. En 1985 le otorgan el premio Master Photography del ICP, además de haber recibido la Legión de Honor francesa.
 Muchas de sus fotos marcan hitos en la historia de la fotografía, como Satiric Dance de 1926, de la bailarina húngara Magda Forstener, o las fotos del estudio de Mondrian, de quien fuera amigo y quien influyó en su obra con su teoría del neoplasticismo, y que Kertesz aplicó a muchas de sus fotos.
 La serie Distorsiones, realizadas a partir de los reflejos en una plancha de abrillantadora, une conceptos estéticos de Picasso y Henri Moore. Su estética fotográfica se centra en una visión poética de la realidad y en una cuidadosa intención lumínicas.

Kertész en Buenos Aires

 Recuerdo la lección que nos dió cuando visitó Buenos Aires. Delgado y sonriente, con sus 91 años de edad a cuesta, atendía a los jóvenes fotógrafos y recorría las salas de su exposición, explicando su realización.
 Había llegado a la Argentina con mucha ilusión puesto que deseaba montar la muestra en Bellas Artes y visitar a su hermano, que había sido sastre y que residía aquí desde hacía mucho tiempo. No ocultaba su emoción y parecía un niño en su alegría. 
 Nos comentaba: “la luz es la verdadera protagonista de la fotografía”. Kertész no operaba ninguna manipulación, cría que “el gran desafío del fotógrafo es hacer que la cámara haga lo que el fotógrafo desea, ve y hasta sueña ver.”
 Una mañana lo acompañaba por el pasillo que comunica el antiguo edificio con la sala de exhibiciones. El pasaje está en el primer piso y es vidriado, desde donde se ven los jardines que rodean al museo. Hablábamos animadamente en francés cuando se detuvo y me señaló hacia abajo: “Ca c’est la foto”. Yo miré y vi un inodoro blanco recostado sobre el césped del jardín, la forma curva se hundía suavemente sobre el verde; era voluminosa en un plano estático y la luz del comienzo de la mañana le daba a la escena un sentido absurdo, insólito pero formalmente bello. Sin duda “ésa era la foto” y Kertész acaba de darme la lección de su estética fotográfica. Simplemente su sensibilidad y su ojo captaban imágenes que otros no veíamos y la poesía parecía acompañarlo siempre.
 La actual exposición en el ICP de New York rinde tributo a su imagen y a su creatividad, en ella vive su estética, su  luz y su poesía, así, como lo gozamos en su última exposición en vida, que fue curiosamente en Buenos Aires.

La mano del CAF

 La presentación de la muestra de Kertész en el Museo Nacional de Bellas Artes, realizada en septiembre de 1985, estuvo organizada por el desaparecido Consejo Argentino de Fotografía (CAF), que también llegó a realizar muchas otras exposiciones de elevado nivel.
 Pocos meses después, en el mismo Museo, se exhibió una retrospectiva de Henri Cartier Bresson, organizada por el ICP y la Fundación American Express.
 En ese contexto, la década del 80 constituyó uno de los momentos de mayor expansión y aceptación de la fotografía como un medio moderno de expresión, tarea en la cual el Consejo Argentino de Fotografía tuvo un rol de gran protagonismo.
 Kertész era representado por la marchand Agathe Gaillard, una de las mayores conocedoras de fotografía francesa y europea del siglo XX, quien colaboró en la edición y el montaje de la muestra exhibida en Buenos Aires.
 Un detalle no tan conocido es que Kertesz estaba planificando su regreso a París, cuando le sorprendió la muerte. Roland Laboye, director de Montpellier Photo Vision, comentó que “había decidido donar su obra al Estado francés y regresar a la que había sido la ciudad que más quería, París, proyecto en el cual recibía todo el apoyo de Agathe Gaillard”.


FOTOMUNDO N° 447

 

Deja tu comentario, Comentarios
Para hacer comentarios debes estar registrado en Multimagen. Para registrarte » ingresa aquí

E-mail:
Obligatorio.Formato incorrecto
Contraseña
Obligatorio.
Comentarios:

 

 
Categoría

 

Resgistraste en nuestro boletin mensual 
Colaborá con www.multimagen.com 


 

 

 


-->

 

 

www.multimagen.com
Matheu 1616 Buenos Aires Argentina | Tel: +5411 4943-7717 | info@multimagen.com
Esta página tardó en ejecutarse: 0.2124 seconds.