
Oración, ni el Bien, ni el Mal. El Todo.

Silencio. El alma suspendida, ningún pensamiento. Todo es quietud.

Dentro y fuera, lo mismo es todo, uno solo, el mundo y yo.

Emociona el alma la trama viva, instante dulce y misterioso.

Misterioso lenguaje, milagro de las formas, prodigiosas resonancias.

Siento mis pasos, delicada filigrana.

Juego abstracto, emerge la naturaleza, en sonidos de luz.

Infinita belleza de la vida y de la muerte. Todo se transforma.

Como el primer día, el corazón del mundo, el corazón del cosmos canta y con él canta el corazón mío.
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