Los 12 jóvenes de entre 12 y 25 años que integran el taller asisten todos los sábados a la mañana a tomar clases de fotografía.

Durante la semana, salen cada uno con una cámara y registran libremente, en fotos blanco y negro, diferentes aspectos de su vida.

El trabajo crítico se desarrolla en forma grupal. Cada uno aprende de los otros y aporta sus propias impresiones. Asi el resultado individual de cada uno es potenciado por el de los demás. En este intercambio radica la mayor riqueza de esta experiencia.

Realizan salidas fotográficas, desarrollan diferentes temas y en ocasiones reciben la visita de distintos profesionales de la fotografía quienes concurren a las reuniones a interactuar con el grupo y les acercan sus trabajos y experiencias. También se les presentan libros y demás material de otros autores reconocidos, se los acompaña y se los guía en la visita de exposiciones en museos y galerías, y asi los chicos van ampliando su mirada creativa y conociendo diferentes estilos fotográficos.

El taller se desarrolla según un plan de estudios, y en la medida que aparecen oportunidades y recursos para exponer, éstas se consultan con los alumnos y se evalúa la posibilidad de
concretarlas.

En sus comienzos el desarrollo del aprendizaje se centraba fundamentalmente en la toma fotográfica intuitiva y en el análisis posterior y debate grupal acerca de las imágenes obtenidas. Con el foco puesto en el lenguaje visual el trabajo se concentraba en ayudarlos a mirar su propio mundo y la realidad que los rodea.

Con el paso del tiempo a esta area creativa se sumó también el aprendizaje de la técnica fotográfica y la introducción de los conocimientos teóricos y prácticos. Desde el manejo de cámara, composición de la imágen y procesado en laboratorio blanco y negro, se hace incapié en el manejo de todos los aspectos técnicos que hacen a la fotografía. En esta instancia el eje se centra en la autonomía de cada alumno para realizar todo el proceso fotográfico, desde el momento de la toma hasta la copia final.
De esta manera cada uno adquiere la destreza y el dominio de las herramientas, y puede ejercer control sobre la imagen deseada, utilizando la técnica en función de ella.

A partir de allí una tercera etapa consiste en la edición de estas imágenes obtenidas por cada uno de ellos y el comienzo de la busqueda de un camino personal.
Contando ya con el dominio de la técnica, y sumando a esto el conocimiento de la historia de la fotografía y del arte y el aporte de otros autores, la intención es comenzar a profundizar su mirada. Cada alumno retomará ahora esa primera mirada del mundo a la que antes se asomba intuitivamente y comenzará a redescubrirla con otra consciencia e intencionalidad.

Con el objetivo de encontrar la mirada particular de cada uno comienza en esta etapa un trabajo diferente e individual.

Sin perder la riqueza del trabajo en conjunto y potenciando el intercambio grupal, cada alumno desarrolla un proyecto propio. Indagando en sus intereses y su propia visión el propósito en esta etapa es encontrar la imagen particular de cada uno, cada línea de trabajo, cada perfil y estilo.

Una cuarta etapa consistirá en la consolidación del grupo y de cada uno de sus integrantes en las distintas áreas en las pueden desenvolverse y desarrollarse.

Por un lado se centrará en la capacitación y organización de un proyecto viable en la búsqueda de una salida laboral. Dotarlos de los trucos y técnicas, de la práctica y sobre todo la confianza en si mismos y en su capacidad de trabajo para que puedan encontrar en la fotografía una herramienta que les permita incorporarse al campo laboral, para subsistir y encontrar un lugar en la sociedad que hoy los excluye.

El segundo eje sobre el cual se centrará esta etapa consiste en lograr una independencia y autonomía propia al grupo. Encaminar y guiar a los alumnos como formadores de nuevos grupos y nuevos estudiantes, para transmitir sus conocimientos y experiencias a otros interesados que quieran seguir sus pasos, y dar asi continuidad al proyecto.

Al mismo tiempo, como tercer objetivo de esta etapa y última fase del plan de estudios, el rol de los docentes se limitará a supervisar y hacer de tutor en el camino que sigan a partir de aquí. Los alumnos seguirán trabajando por su cuenta en el desarrollo de sus proyectos personales y grupales, y los docentes, a partir de visitas periódicas, les harán un seguimiento de obra y apuntalándolos.
De ahi en mas el taller funcionará como la plataforma de debate y análisis de los trabajos que vayan realizando, estimulando la producción y promoviendo nuevos proyectos.

 
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